Perú se unirá a la coalición de Estados Unidos contra los cárteles de la droga y el crimen trasnacional, anunció el jueves la presidenta Keiko Fujimori, tras la visita del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en su última escala de una gira que incluyó Colombia y Ecuador.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú había anunciado esta intención en las últimas semanas como parte de una iniciativa más amplia para fortalecer la seguridad fronteriza, en medio de una ola del crimen en el país andino.
Perú formará parte del "Escudo de las Américas", que reúne ahora a 14 países principalmente de líderes de derecha o conservadores de América Latina, en lo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado como una campaña agresiva para hacer frente a los cárteles de la droga.
Fujimori dijo en una conferencia de prensa que la participación de Perú en la coalición permitirá "actuar con más rapidez" el intercambio de inteligencia y a reforzar la acción conjunta contra los grupos criminales a través de las fronteras.
Rubio, quien celebró la decisión, afirmó que la iniciativa busca "proteger a la región" de las organizaciones que amenazan la soberanía de los países del hemisferio, según declaraciones en la conferencia conjunta tras su encuentro con Fujimori.
La visita de Rubio, el viaje de más alto nivel de Estados Unidos a Perú desde el regreso del presidente Donald Trump al poder, se produce en un momento en que Washington busca estrechar lazos comerciales y de seguridad con gobiernos conservadores de América Latina, a la vez que contrarresta la influencia de China en la minería y la infraestructura.
China, que tiene grandes minas de cobre y ha incursionado en negocios en energía e infraestructura en Perú, el tercer mayor productor de cobre del mundo, posición que otorga a esta relación un peso estratégico adicional para ambos gobiernos.
Perú y Estados Unidos, que tiene 200 años de relación, ya han tomado medidas para profundizar sus lazos de defensa.
En enero, Estados Unidos designó a Perú como un importante aliado no perteneciente a la OTAN, y el Departamento de Estado aprobó una posible venta militar extranjera de 1,500 millones de dólares para trabajos de diseño y construcción en la base naval del Callao, el principal centro naval peruano cerca de Lima.
La parada en Perú culminó la gira de Rubio por tres países de Sudamérica, tras sus visitas a Colombia y Ecuador, centrada en la lucha contra el narcotráfico, la migración y el comercio.
En Lima, los funcionarios también discutieron el apoyo de Estados Unidos a los preparativos de Perú ante una posible emergencia por El Niño, según indicó Fujimori.
Aunque no se mencionó detalles del tema, Perú espera de Estados Unidos un alivio de los aranceles estadounidenses, luego de que Trump elevara la tasa a 12.5% sobre productos procedentes de 60 socios comerciales, incluido Perú, debido a acusaciones a las acusaciones de una aplicación laxa de las prohibiciones sobre el trabajo forzoso.